Meditaciones · Libro XII (Resumen del arte de vivir)

Frases del Libro XII de Meditaciones

Cierre de las Meditaciones: el buen juicio como único bien, la honestidad («si no es verdad, no lo digas») y un repaso al valor del presente. Uno de los libros más cortos pero más citados.

7 frases en este libro · Texto clásico del Libro XII en Perseus ↗
«Todo aquello a lo que aspiras llegar dando rodeos puedes tenerlo ahora mismo, si no te lo niegas a ti mismo: basta con dejar el pasado atrás, confiar el futuro a la providencia y enderezar el presente hacia la justicia.»

A menudo posponemos la paz interior para cuando cambiemos de trabajo, de ciudad o de fortuna. Marco Aurelio recuerda que la vida recta está disponible hoy mismo.

«Me he preguntado a menudo con asombro cómo es que, amándose cada uno a sí mismo más que a todos los demás, da sin embargo menos valor a su propia opinión sobre sí mismo que a la de los otros.»

Una de las paradojas más brillantes de Meditaciones: nos queremos más que a nadie, pero entregamos nuestra autoestima al veredicto de desconocidos. Recuperar el propio juicio es recuperar la libertad.

«Has sido ciudadano en esta gran ciudad del mundo: ¿qué te importa si fueron cinco años o cien? Lo que es conforme a las leyes es igual para todos. Vete, pues, sereno, porque también es benévolo quien te despide.»

Las palabras finales con las que se cierran las Meditaciones: el emperador se despide de la vida como un actor que abandona el escenario en paz y con gratitud.

Los 12 libros de Meditaciones