«Cada mañana di para ti mismo: hoy encontraré gente entrometida, desagradecida, insolente y engañosa. No pueden dañarme, porque ni yo puedo dañar ni ser dañado por el mal.»
La frase para empezar el día: los demás actúan por ignorancia, no por maldad, y tu alma no tiene por qué enredarse en sus errores. Prever la fricción reduce su impacto.